Publicado el: 16 Abr 2019

Un bosque a cambio de una obra

El pueblo de Sorribas ofrece al Ayuntamiento la explotación de la madera de un monte comunal a cambio de que le arregle los accesos

F. Romero / Pravia

Manuel Oscar Rodríguez y Guillermo Menéndez llevan tres años reclamando ayuda al Ayuntamiento de Pravia para que les eche una mano en la reparación de los accesos a Sorribas, pequeño pueblo de la parroquia de Folgueras. Tienen una oferta que no pueden rechazar: les ofrecen un bosque de pino para que con la venta de la madera financien los arreglos de los accesos a este pueblo.
Recientemente descubrieron a través del catastro que el pueblo es dueño de un monte comunal con pinos de una antigüedad superior a los 50 años. “Tiene buena madera, aunque alguna dificultad en el acceso. Con lo que obtenga por su venta el Ayuntamiento podría arreglar la carretera de acceso”, señala Guillermo.
Ellos se lo ponen en bandeja al Consistorio. De hecho, ya negociaron incluso con los propietarios de las fincas colindantes y han llegado a un acuerdo.
El problema es que a la orilla izquierda de esta estrecha carretera hay plantados árboles de diversas especies de gran porte y cuyas raíces han cuarteado y deformado el pavimento de la calzada.
Se trata de un tramo de un kilómetro aproximadamente. “Ya fuimos a hablar con el alcalde en 2016, le contamos el problema y le ofrecimos la solución pero no hubo contestación. En abril de 2018 le enviamos otro escrito que esta vez presenté por registro. Le dimos los datos de los propietarios de los árboles para que negociara su tala. Pero pasó el tiempo y nada. Finalmente el señor murió y hablamos nosotros con su viuda, que accedió a talar los árboles”, explica Guillermo.
No quieren importunar al Ayuntamiento solo que les eche una mano.
Pero además, Manuel Oscar y Guillermo han descubierto que según documentación del catastro el pueblo es propietario de varias parcelas situadas en la zona denominada La Peñuca y Muciquera que figuran como monte comunal.
En una de las parcelas Telefónica instaló una columna de hormigón y dos armarios metálicos. La columna se utiliza como paso de línea telefónica “pero nunca pidieron permiso a nadie”. Además, en el mismo polígono existe otra parcela en donde EDP instaló en su día cuatro torretas metálicas de alta tensión que utiliza como paso de líneas de energía eléctrica y para lo que tampoco pidieron permiso. Tienen esperanza de que estas compañías puedan pagar la tasa correspondiente que se aprobó en el Principado mediante la cual las parroquias rurales tienen derecho a obtener ingresos por el uso de sus terrenos en instalaciones de este tipo.

 

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