Publicado el: 25 Nov 2019

25 N: una violencia ante la que no podemos cerrar los ojos

Por Lucía S. NAVEROS

Cosidas a puñaladas, estranguladas, asesinadas a balazos por la espalda, quemadas, golpeadas hasta la muerte, arrojadas desde coches en marcha, descuartizadas y encontradas en un congelador. Así perdieron la vida las mujeres que hoy conmemoramos. La más joven tenía 17 años. La más vieja, 95. Son 51, ya que cada 1 de enero ponemos el contador a cero. No contamos aún, en esta macabra y cotidiana estadística oficial, a la que cayó esta misma noche, mientras dormíamos. Tenía 26 años y llamó al 016, pero no logró evitar las puñaladas mortales. Dejan detrás 43 huérfanos, el más pequeño de solo tres meses. Todas ellas han sido asesinadas por sus parejas o exparejas, hombres que decían quererlas, pero que decidieron matarlas antes que permitir que fueran libres. Convertidas en ciudadanas de segunda, en propiedad privada, pagaron con la vida el crimen de romper su relación de pareja.

No son todas. En total han sido asesinadas en España desde enero 93 mujeres, pero el Estado sólo cuenta a las que tenían o habían tenido una relación sentimental con el asesino. Las mujeres asesinadas en el sistema prostitucional, las violadas y tiradas como basura a un pozo, esas no entran nunca en el contador. El asesinato es la violencia final, pero no la única. Este año se presentaron 64.000 denuncias en los juzgados españoles, y se estima que en este país hay una violación cada seis horas.

Para Vox, sin embargo, estas mujeres y sus hijos no importan. Hacen activismo contra ellas: bloquean las declaraciones institucionales, boicotean los minutos de silencio con pancartas que niegan el problema. Niegan el problema social de la violencia machista pero echarían las manos a la cabeza si alguien defendiera que la violencia de ETA es como cualquier otra, y no requiere leyes antiterroristas ni actuaciones policiales específicas, y que hay que suprimir las asociaciones de víctimas del terrorismo, porque todas las víctimas son iguales.

Dicen que ‘la violencia no tiene género’. La realidad les desmiente. Según el Ministerio del Interior, en su primer informe sobre el homicidio en España 2010-2012, el 90 por ciento de los asesinatos los cometieron varones, y el 10 por ciento mujeres. Los datos muestran que el 62% de los homicidios son de hombres a manos de hombres; el 28% son mujeres asesinadas por hombres; el 7% son hombres muertos a manos de mujeres, y apenas el 3% de los casos son de mujeres que acaban con la vida de otras mujeres. En el caso específico de violencia en la pareja, de 871 autores citados en el informe, 131 son hombres que matan a su pareja o expareja mujer y 17 son mujeres que matan a su pareja o expareja hombre. Atajar la cultura que alimenta esa violencia es tarea de toda la sociedad.

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