Publicado el: 11 May 2020

“Los hosteleros necesitamos protección urgente o cerrarán el 30% de los locales”

El presidente de OTEA Oviedo, David González, cree que la situación es “dramática” para el sector pero añade:  “somos gente acostumbrada al trabajo duro y seguro que saldremos de esta”

David González

F. Romero / Pravia

Hoy se inicia la fase uno de la desescalada del confinamiento por la pandemia, que permitirá a las terrazas hosteleras abrir un 50% de sus espacios. Conversamos con David González Codón (Oviedo, 1977), hostelero,  presidente de OTEA Oviedo y que representa a uno de los sectores más damnificados por el estado de alarma a causa de la pandemia del COVID19. Cree que la situación será dramática sin apoyos y que por el camino cerrarán el 30% de los locales.
– Que está significando el confinamiento forzoso por el coronavirus en el sector hostelero?
– Esta situación está poniendo al sector al límite de sus posibilidades. Hemos sido los primero en abrir y seremos los últimos en cerrar y eso requiere medidas específicas para la hostelería que garanticen al menos la supervivencia de las empresas. Una buena parte de la masa empresarial del sector está formada por negocios pequeños que necesitan protección urgente hasta que la situación se normalice.
-¿Sobrevivirá el sector a esta pandemia? ¿a que precio?
– Los hosteleros somos gente acostumbrada al trabajo duro y seguro que saldremos de esta. El problema es cuándo, y a cuántos vamos a dejar por el camino. En una situación que no depende de la voluntad del empresario, las administraciones deben estar a la altura y velar por las empresas, que son las que crean riqueza y empleo. El resto es demagogia barata y estar fuera de la realidad. La ciudadanía y las empresas están dando una lección de entereza y saber estar, mientras que la clase política lo hace de lo contrario. Es básica la unión y el diálogo para poder salir cuanto antes de esta situación, y seguimos viendo cómo se toman medidas que nos afectan sin contar con el sector.
¿Qué balance hacen hasta el momento de la situación?
– Lo peor es la incertidumbre y la sensación de tener un gobierno que poco parece entender de cómo funciona una empresa. El papel lo aguanta todo, pero la realidad llega cuando toca pagar el alquiler o el recibo de autónomos. Que nuestros trabajadores sigan aún si haber cobrado la prestación de desempleo es un escándalo. En los momentos duros necesitamos aliento, firmeza, sensibilidad, esfuerzo y liderazgo. Y algunos parecen no haberse dado cuenta de lo que nos estamos jugando.
– Los hosteleros se sienten abandonados ¿no están sirviendo las ayudas? ¿son insuficientes? ¿mucha burocracia para las actuales circunstancias?
– El exceso de burocracia en nuestro país es un tema para hacérselo mirar. Igual que hacemos en nuestras empresas, las decisiones tienen que ser ágiles y valientes y las normas flexibles para poder afrontar los tiempos que nos vienen. Por ejemplo, llegando el verano parece claro que las terrazas podrían ser un buen alivio para evitar las aglomeraciones. Pues resulta que las ordenanzas son tan complejas y los intereses tan diversos, que llegar a acuerdos con los ayuntamientos está resultando más complejo de lo que debería. Por no hablar de los famosos ICO que, lejos de parecer un alivio, son complejos y están llenos de letra pequeña que desespera a cualquiera. Por otro lado es fundamental que se entienda que el grueso de nuestros gastos está en los alquileres e hipotecas y en los gastos de personal. Es imprescindible que se mantengan en el tiempo los ERTES por fuerza mayor y valentía para afrontar el tema de los alquileres y las hipotecas
– ¿Tiene en cuenta la Administración sus propuestas? ¿cuáles son?
– Estábamos trabajando junto con ICTE en una propuesta para la desescalada cuando nos encontramos sin esperarlo con las medidas del Gobierno. Nuestra propuesta pasa siempre por el sentido común. El sector está comprometido con ayudar a terminar con esta pandemia, pero debe hacerlo desde el sentido común y la responsabilidad de todos: diseño y mejora de procedimientos, reducción razonable de aforos, refuerzo de la limpieza y las normas de higiene y cualquier otra medida que, entrando dentro de la lógica de nuestros negocios, permita volver cuanto antes a la normalidad.
En otra línea, también hay que decir que, tras muchas presiones por parte de Otea, hemos conseguido al fin que el Principado se acuerde de los negocios pequeños y ha aprobado una línea de financiación específica dotada con 5 millones de euros para negocios del sector turístico de hasta 20 empleados para conceder préstamos de entre 5.000 y 20.000 euros en condiciones muy ventajosas que alivien necesidades temporales de liquidez.
– ¿Tienen cuantificadas las pérdidas? ¿Y los cierres que habrá?
Creemos que, hasta vuelta a la normalidad, las caída de facturación comenzará desde el 70% hasta el 40% a finales de año. Y si la cosa no cambia, cerrarán el 30% de los locales… La situación es dramática.

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