Publicado el: 29 Oct 2017

El aeropuerto generará más ruido y contaminación sobre la comarca

AENA prevé que la terminal alcance en 15 años los dos millones de viajeros y descarta la conexión por tren con el resto de la región, lo que aumentará la contaminación

Un avión despegando / Foto Ignacio Abé

Redacción / Pravia

Un aeropuerto con cerca de 6.000 vuelos más al año y un movimiento de viajeros cercano a los dos millones de personas. Este es el horizonte que baraja el Plan Director del Aeropuerto de Asturias, que AENA ha sacado a información pública, y que prevé acometer obras de ampliación en la terminal asturiana, cuyas instalaciones están, en una pequeñísima parte (0,31 hectáreas) en el concejo de Soto del Barco.
Pese a este crecimiento en el número de vuelos y a las obras que plantea el nuevo Plan Director (entre ellas, la construccion de un aparcamiento en altura para 1.900 coches; la ampliación de la terminal para aumentar los puestos de facturación, y la ampliación de la pista, para ajustarla a los estándares de calidad) el estudio de impacto ambiental que lo acompaña no prevé que se incrementen las molestias por ruidos, y aunque sí reconoce un aumento en la contaminación del entorno, puntualiza que las emisiones se mantendrán por un amplio margen dentro de los límites legales. Y ello a pesar de que el nuevo plan director mantiene como único acceso al aeródromo asturiano el vehículo a motor, ya que reconoce que los planes para conectar la terminal con el resto de Asturias a través de ferrocarril (un medio de transporte menos contaminante) no tienen visos de materializarse por falta de financiación.

Nueve vuelos a la hora
El Plan Director hace una proyección de crecimiento a tres horizontes temporales, y establece para el tercero (en el año 2035) el máximo de crecimiento, cuando estima que tendrá “1.918.000 pasajeros comerciales y 15.760 operaciones comerciales. Estos tráficos anuales se corresponden con unos valores de diseño de 915 pasajeros por hora y 9 aeronaves por hora”, señala el documento, para el tráfico diurno.
Este aumento en el tráfico no supondría un impacto en el ruido que soportan los núcleos habitados, asegura el documento, que analiza tres franjas horarias distintas, y establece que se mantendrá dentro de los límites permitidos. En cuanto a la contaminación, reconoce que aumentarán los valores de algunos contaminantes, como el dióxido de nitrógeno, y estudia su impacto en las estaciones ubicadas en las localidades del entorno, entre ellas San Esteban de Pravia, San Juan de la Arena y Ranón, cuyo valores de este compuesto se duplicarán, pero se mantendrán muy lejos de los límites horarios permitidos por la ley y considerados seguros para la salud humana.

El coche, primordial
El Plan Director mantiene como única conexión del aeropuerto con el resto de la región los vehículos de motor, coches privados, autobuses y taxis, por lo que apuesta por aumentar las dársenas de aparcamiento de autocares, hasta 20, y por la construcción de un aparcamiento en altura, “edificando una planta sobre el aparcamiento público actual”, para obtener un estacionamiento de 1.900 plazas, “lo que daría para cubrir la totalidad de las plazas de aparcamiento público (1.251 plazas) y de vehículos de alquiler de contrato (231) en el último horizonte e incluso sobrarían plazas que podrían ser utilizadas como depósito de vehículos de alquiler”, señala el documento.

Conexión ferroviaria
El plan recuerda que “en años pasados y a instancia del Principado de Asturias se planteó un estudio para la conexión ferroviaria del aeropuerto con las ciudades de Oviedo, Gijón y Avilés”. En aquel momento se plantearon tres soluciones: la primera preveía ampliar la línea de Cercanías de Renfe (C-3 Oviedo-Avilés), con un ramal nuevo, de 11,7 kilómetros, una actuación con un presupuesto estimado de 225,4 millones de euros. Una segunda posibilidad planteaba aprobechar la línea de Feve F-4 Gijón-Cudillero, contemplando un nuevo trazado en vía doble hasta el aeropuerto desde el apeadero de Santiago del Monte. La longitud del tramo nuevo sería de 3,492 km y la inversión requerida ascendería a 65 millones de euros. Y aún había una tercera solución, tipo tren-tram, con una longitud de 3,5 kilómetros y una inversión de 45,3 millones de euros. El Plan reconoce que “dicho estudio no llegó a culminarse dado que en la actual coyuntura económica se considera que la actuación no resulta viable”.
El Plan está en periodo de alegaciones ante las Administraciones afectadas. El Ayuntamiento de Oviedo ha reclamado la ejecución de una conexión ferroviaria con el aeródromo, aunque parece difícil que se ejecute, con las cifras en la mano.

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