Publicado el: 14 Ene 2018

Ganaderos jóvenes

Por José de Arango

[Por las riberas del Aranguín]

Aún quedan por las riberas del Aranguín algunas ganaderías que tienen relevo generacional ya que hay en la familia jóvenes que tienen vocación y creen que en el sector hay posibilidades para, esforzándose y trabajando mucho, poder sacar un rendimiento del ganado vacuno, ya sea éste de producción lechera o cárnica. Hace unos días el alcalde de Pravia, David Álvarez, se ha reunido con parte de los cuarenta ganaderos del concejo que tienen explotaciones de la raza Asturiana de los Valles, la conocida popularmente como la vaca roxa, y les ha pedido la colaboración para celebrar en setiembre, coincidiendo con las fiestas del Cristo pravianas, un certamen ganadero que recupere, después de medio siglo, el famoso e histórico concurso praviano que era como la culminación de los mercados de los jueves en los que la villa concentraba a un buen número de reses llegadas de los pueblos.
En la feria de La Ponte de Puentevega, que se celebra el diez de setiembre, hemos visto en los últimos años que el ganado roxo se impone por goleada al de leche. Este último es testimonial ya que solo Tomás el de Folgueras acude con un buen rebaño de pintas. Sin embargo la familia de La Devesa, Manolín y sus dos hijos, presentan un lote de vacas roxas y bueyes de gran calidad, Lucía la de Rodiles de Loro también es joven ganadera que acude con un magnífico lote de producción cárnica y últimamente Isaac el de Villavaler sorprende con algunas vacas que llegan de ganar importantes concursos. De los puramente vocacionales no quiero pasar por alto el buen trabajo que hace Adrián, de La Peñuca de Vegafriosa, que tiene unas vacas de muy buena raza. Hay otros ganaderos de prestigio pero en este caso estoy haciendo referencia a los jóvenes que siguen la trayectoria familiar.
El certamen anual de la Asturiana de los Valles que tendrá Pravia ya a partir de las fiestas del Cristo del año que estamos a punto de estrenar significa, en mi opinión, un estímulo y un acicate para esa juventud, muy vocacional, que no ha dado la espalda al campo quedándose en el pueblo para continuar la trayectoria ganadera familiar. Con todo ello se ganará mucho en los pueblos y será un freno a esa expansión que hubo en las últimas décadas del matorral invadiendo lo que en su día eran tierras de labor. Con buenas vacas de carne y las fabas, no iremos para atrás.

Deje su comentario

La Información del Bajo Nalón