Publicado el: 16 Nov 2017

Ayuntamiento de Soto y Muros

Foto de Pablo Lorenzana

Por Xuan CÁNDANO

Cuando era guaje San Esteban tenía 2000 habitantes. Hoy no llegamos a 500. Entonces había una empresa pública, la Junta de Obras del Puerto, que daba de comer a medio centenar de familias, y mucho empleo en el sector privado. Hoy la empresa más importante es el ayuntamiento y no hay más sector privado relevante que la hostelería.

Cierto es que esa caída demográfica y la decadencia se observan en toda Asturias, pero no tanto como en la ría del Nalón, que tendría que ser uno de los motores del progreso y la riqueza en la autonomía. Deberíamos compararnos con Llanes, Luanco o Navia, pero estamos a la altura de Illano o Yernes y Tameza.

Y las perspectivas son peores. De no haber una respuesta urgente, con el envejecimiento de la población, en un par de generaciones San Esteban será un pueblo muerto, que se desperezará un poco dos meses durante el verano.

La crisis empezó en el tardofranquismo, tras el abandono del capital vasco que explotó el puerto. Desde entonces parece que no estamos en Asturias. La democracia y la autonomía fueron una decepción para los que apostamos por ellas y esperábamos el inicio de la recuperación con la caída de la dictadura. Los ayuntamientos democráticos cayeron en el sectarismo, la sumisión a las otras Administraciones y el clientelismo, por no citar espantos mayores. Y el Principado nos ignora olímpicamente, aplicando una huelga de inversiones públicas. Con una ínfima parte de lo que despilfarraron en las obras del Muselón nos sobraba para tener un gran puerto deportivo, la ansiada pasarela y un excelente polígono industrial.

No se puede esperar más, este enfermo exige cirugía. Y como los ayuntamientos no parecen ser la solución sino el problema, (“Disparan contra nosotros, el enemigo está dentro”, como en el cuartel de Simancas) si en algún sitio parece imprescindible una fusión municipal es aquí.

En cuanto la movilización popular de sus frutos y consigamos la pasarela entre L´Arena y San Esteban, con ambos concejos unidos por esa comunicación básica, ya no habrá pretextos para avanzar hacia un solo ayuntamiento en la ría. Con el nombre no habrá problema: El Ayuntamiento de Soto y Muros.

Deje su comentario

La Información del Bajo Nalón