Publicado el: 06 May 2018

[Entrevista] Charín Menéndez: “El mostrador te da psicología”

“Habría que mejorar las comunicaciones de Pravia con la comarca, porque tiene una ubicación privilegiada y un comercio y hostelería de gran calidad”

Mira, Charín y Betty/ Foto de Lucía Martínez

Lucía Martínez/ Pravia
Charín Menéndez Martínez forma parte de una familia vinculada desde siempre al comercio de Pravia, uno de los sectores que dan su personalidad a la villa.
-¿Podemos decir qué viene usted de una saga de comerciantes?
– ‘Modas Ramón’ y ‘Modas Charo’ eran un referente en el comercio y moda de Pravia. Mi madre, Charo, empezó su primer negocio con 15 años, cogiendo puntos a las medias. Con los años fue ampliando sus conocimientos en todo lo relacionado con la moda. Cuando se casaron, mi padre, Ramón, que era un gran relaciones públicas, también entró en el negocio de la moda. Por otro lado, mi tío José Luis tuvo ‘La fábrica de Confecciones Don Silo’ y mi tía Mari ‘Frutas Mary’, por lo que se puede decir que me crié detrás del mostrador.
-¿Fue difícil compatibilizar sus estudios con la tienda?
-No, en absoluto. En un principio yo no quería el negocio. Estudié Secretariado Internacional, ya que me gustaban los idiomas y viajar. Viví un año en Londres y otro en Hamburgo. Durante las vacaciones siempre, desde muy pequeña, mi madre me metió al negocio; decía que no se podía estar todo el día corriendo y sin hacer nada, así que mientras mis amigas pasaban la tarde en el parque yo la pasaba en la tienda de ropa o en la frutería con mi tía. Al terminar los estudios quería trabajar de secretaria y estuve en dos empresas durante dos años y medio, pero me di cuenta de lo que era tener un jefe y decidí tener a mi madre de jefa e incorporarme al negocio.
-A día de hoy es la cabeza visible de su negocio. Siendo un orgullo, también debe de una responsabilidad.
-Sí, lo es, sobre todo después de haber tenido una gran maestra como es mi madre, emprendedora, luchadora, una mujer coraje. Ha dejado el listón muy alto y es difícil igualarla, ya no digo superarla.
-La firma creció… ¿Mucho trabajo y sacrificio para poca recompensa o al contrario?
-Mucho trabajo, que se ve recompensado cuando sigues manteniendo a los clientes y haciendo otros nuevos. Que el cliente esté satisfecho y le guste tu producto es la mayor recompensa.
-¿Las nuevas tecnologías ayudan al comercio?
-Renovarse o morir. Todo va cambiando y tienes que ir con los nuevos tiempos. Antes hacíamos desfiles de moda a beneficio del instituto de Pravia, en La Arena o Salas; así sacaban algo para el viaje de estudios. Pero ahora las cosas han cambiado y las nuevas tecnologías mandan. Tenemos Facebook e Instragam; en breve una página web, porque los hábitos de compra van cambiando y el comercio electrónico va subiendo.
-Se dice que el comercio praviano está de capa caída. ¿Qué opina? ¿Y qué soluciones vería para reflotarlo un poco?
-Es cierto que Pravia no es lo que era; mucha gente se va a las grandes superficies o a las ciudades para comprar lo mismo que tenemos aquí. Pero la gente no la puedes retener; lo que si sería bueno, es que se mejorasen los medios de transporte, ya que gente que antes tenía muy buenas comunicaciones, desde Cudillero, Muros, Soto del Barco, La Arena… ahora no, y van a donde tienen mejor combinación.
También creo que servicios básicos, como limpieza del pueblo, estacionamientos, cierre de calles en fechas puntuales, deberían contar con el comercio, para no perjudicarlo. Y cómo no, cuánta más publicidad y más se hable de Pravia más gente llegará. Es una villa que tiene una ubicación privilegiada, debería fijarse población joven, ya que por su ubicación es más barato vivir aquí que en otras ciudades, y estás en el centro de Asturias. Además tiene un gran comercio y hostelería para todo tipo de público y de excelente calidad en todos los sectores.
-Trabaja con grandes firmas de ropa. ¿Es muy difícil, entre la crisis y que la meteorología parece que anda al revés, sacar adelante las colecciones?
-Es difícil, porque compras las colecciones con seis meses de antelación y a veces el tiempo no te acompaña. Pero cuando ofreces un buen producto y de calidad y en mi caso cosas diferentes, puesto que pateamos muchas ferias y viajamos cada temporada a París e Italia, para ofrecer las últimas tendencias, el esfuerzo tiene su recompensa. También hoy en día el low cost está de moda y perjudica, pero yo soy positiva, y el cliente que quiere calidad y diseño te busca.
-Su lema siempre fue “el cliente, lo primero”. ¿Qué importancia tiene la clientela?
-Para nosotros el cliente es lo más importante ya que si no está satisfecho, va a echarte a muchos más. Sin embargo, si lo mimas, le das buena calidad, buen trato, él está contento y nosotros más, porque ves tú trabajo recompensado. Afortunadamente conmigo trabaja un equipo excepcional. Mirta y Betty ya llevan muchos años, y saben que el cliente es lo primero e intentamos asesorarlo y ayudarlo al máximo. Podemos decir sin miedo a equivocarnos que son amigos. El mostrador te da mucha psicología y a veces en vez de vender haces terapia; es muy gratificante el trato con la gente, nos encanta y cuando haces lo que te gusta no es trabajo.
– La cercanía con sus clientes y con los que no lo son ¿es importante?
-Sí, mi padre era una excelente persona y relaciones públicas, tenía un gran carácter. Mi madre, toda la vida tratando con el público, nunca la ví poner una mala cara o tratar de forma diferente a los clientes: al contrario siempre una gran sonrisa y muy habladora. No sé si algo se me habrá pegado pero nunca he tenido problemas con nadie, siempre intentamos todo el equipo dar nuestra mejor sonrisa y atención.
-Una frase para que los lectores se animen a venir a Pravia.
-Gracias a todos nuestros clientes y los que no lo son, porque sin ellos no seríamos nada. No dejen de venir a Pravia, que es una villa preciosa, con un comercio y hostelería espectacular, y en una ubicación privilegiada y con mucha historia.

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