Publicado el: 04 Abr 2020

Servicios sociales atiende a más de cien familias en Soto y Muros

El área se ha reorganizado con la plantilla al cien por cien de sus casi treinta trabajadores y se ha puesto en marcha un servicio de comedor a domicilio abierto a quien lo necesite

Ayuntamiento de Muros de Nalón

F. R. G. / Pravia

Una treintena de trabajadores de los Servicios Sociales de la Mancomunidad Cinco Villas (el cien por cien) están dándolo todo para que ninguna familia de los concejos de Soto del Barco y Muros quede desatendida durante el largo confinamiento a causa de la pandemia del COVID 19. El área se ha reorganizado para atender al cerca del centenar de familias demandantes de asistencia social.

Se trata de medidas excepcionales puestas en marcha en estos días de confinamiento. Ha habido importantes cambios en el programa del servicio de Ayuda a Domicilio y a personas dependientes. También se han suspendido otros servicios que tocaban solo al aspecto doméstico y no el personal, si bien en estos casos se mantiene una comunicación diaria con las familias para hacer un seguimiento de necesidades, señalan desde la Mancomunidad. Sí se mantiene el servicio de recados para comprar alimentos y medicinas. En total hay 60 usuarios en Soto del Barco y 42 en Muros.

También se ha incrementado la teleasistencia domiciliaria, con 20 usuarios en Soto del Barco y 31 y en Muros. Este servicio está coordinado con Cruz Roja y es de atención telemática y telefónica las 24 horas para cualquier tipo de incidencia.

“Lo que más nos preocupa es la dotación de equipamiento de atención a personas con medidas de seguridad y aunque conseguimos equipos, este es nuestro punto débil”, explica Conchita Martínez García, trabajadora social de la Mancomunidad.

Una de las principales razones de esta reorganización de los servicios sociales tiene que ver con las consecuencias económicas de la pandemia, lo que ha requerido el incremento de las dotaciones económicas y de las ayudas. Es por ejemplo el caso de los comedores escolares y las becas que disfrutaban algunas familias. Las ayudas ahora se siguen dando a las familias para echarles una mano en la compra de alimentos. Otras familias relacionadas con actividades económicas no regladas, como la recogida de chatarra, al estar confinados no perciben ningún ingreso y aunque no son muchos casos se está detectando este problema

Por otro lado el cierre de los centros de días (CRAD) de San Esteban, que tenía 15 usuarios también incide, dado que tenían servicio de comidas y esa alimentación hay que seguir cubriéndola. También se han suspendido las actividades. El cierre de estos centros ha puesto en evidencia dos necesidades, una, la de apoyo psicológico, por lo que se ha abierto un punto de apoyo psicosocial gratuito. Es online y telefónico y lo atiende una psicóloga. La segunda medida es la de seguir dando de comer, por lo que se ha creado un servicio e comida a domicilio. Ya está en marcha y tiene en cuenta las necesidades nutricionales de cada usuario. Se trata de un catering que ha sido contratado a la La Cocina de Arancha, de La Arena. Actualmente tiene 10 usuarios, pero está abierto a cualquier persona que lo demande. Se sirve los lunes y los jueves, cuesta 5 euros y consiste en un primer y un segundo plato y postre.

Colaboración vecinal

Desde los servicios Sociales de la Mancomunidad quieren agradecer la colaboración de los vecinos y el ofrecimiento para trabajar como voluntarios. “Es muy importante este apoyo y es encomiable. Llama la gente para ofrecerse, hasta profesionales. De momento tenemos cubierta la capacidad de atención, pero siempre reconforta saber de ese apoyo extra”·, explica Conchita Martínez. También desde el sector hostelero ha habido ofrecimientos. Es el caso, por ejemplo, del restaurante La Calea de La Arena que ha ofrecido hacer comidas a familias necesitadas y sin recursos.

 

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