Publicado el: 25 Nov 2017

10 años de L’Anguleru’, alternativa local a la Navidad anglosajona

Promovido por la Asociación Garabuxada para promover la cultura asturiana en las fiestas navideñas, este año incorpora nuevos personajes

En más de un centenar de colegios de Asturias se hacen actividades con este personaje y 1.500 alumnos participan en el concurso de pintura

El árbol marinero de L’anguleru / Foto Garabuxada

Redacción / Pravia

L’Anguleru’, el papa Noél de La Arena, cumple sus primeros diez años. Promovido por la Asociación Garabuxada para promover la cultura local en las fiestas navideñas, este año incorpora la figura de El Falorelo y de L’Ocleru, dos personajes el primero de Carreño y el segundo de Tazones que serán los encargados de ayudar a L’Anguleru en su ardua labor de repartir los regalos por toda Asturias. Cada uno le echará una mano en su zona tal y como ocurría y sigue sucediendo en Avilés con las figuras de Los Ruleros, Lolina y Xesús. Son los Maestros Llendadores, aquellos que en cada concejo de Asturias se encargan de ayudar a L’Anguleru. Además El Farolero de Candás será el encargado de encender los faros de Asturias para guiar a L’Anguleru en su llegada a Asturias.

Cuentan sus promotores que fue en 2008 cuando la Asociación Cultural Garabuxada de San Juan de La Arena puso en marcha una idea que se venía fraguando desde hacía un año pero que no había visto la luz. En aquel momento, quisieron dinamizar la Nochebuena de L’Arena con la cabalgata de un personaje. Podría haber sido Papá Noel pero sentían la necesidad de apostar por un personaje asturiano, y a poder ser de la comarca, y por ello recurrieron a una de las figuras más repetidas a la ribera del Nalón en esos días de invierno, la del solitario angulero. Y sin pensarlo dos veces congregaron a principios del mes de diciembre a todos los niños del pueblo en la rula de L’Arena para contarles que ese año llegaba al pueblo, el día 24 L’Anguleru, a repartir ilusión y sobre todo regalos que al fin y al cabo era lo que a ellos más les interesaba.

Y así fue. La tarde del 24 de diciembre de 2008 L’Anguleru atracaba en San Juan de La Arena por primera vez. Pero lo que en un principio parecía ser algo localista que se circunscribía únicamente al ámbito de L’Arena comenzó a extenderse por toda Asturias sin haberlo pretendido. Un arenesco de toda la vida comenzaba entonces su periplo de extender la magia de la Navidad por toda Asturias. De L’Anguleru se hablaba en Ponga, en Luarca, en Mieres, en Allande, en Tazones, en Tineo, en Laviana, en Arriondas, en Gijón, en Lastres, en Avilés, en Castrillón, en Oviedo… Año tras año la figura de L’Anguleru iba llegando a más puntos de Asturias y todo gracias a la labor de muchas personas que creían y creen en la magia de L’Anguleru.  La labor de muchos profesores que vieron en L’Anguleru un vehículo perfecto para dinamizar las navidades dentro de los colegios permitió esa difusión tan acelerada de la figura de este personaje cien por cien asturiano por todo el Principado. En más de un centenar de colegios de Asturias se hacen actividades con L’Anguleru, 1.500 alumnos participan en el concurso de pintura de L’Anguleru y ya aparece en los libros de texto de la asignatura de Llingua.

“Se había puesto así la primera piedra para construir una Navidad con esencia asturiana que sirviera de alternativa a las opciones anglosajonas que se plantean para la nochebuena”, explican desde Garabuxada. En esta década de idas y venidas de L’Anguleru desde el Mar de los Sargazos “se han ido fraguando los cimientos para crear una Navidad con elementos asturianos que permitan ofrecer una opción más próxima a las familias y a los niños y niñas de nuestra región”, añaden.

Y otra de las novedades de este año dentro de la historia de L’Anguleru es la vinculación de este a la tradición europea del tronco de Navidad, el Nataliegu, un tronco de madera que después de ser quemado en el fuego el día de Nochebuena se guardaba durante todo el año para la protección de la casa y de la familia. En Asturias existen documentos que demuestran que antaño se realizaba esta práctica el día de Navidad.

“Ahora y gracias al Nataliegu, descubrimos de dónde le proviene a L’Anguleru la magia que le permite viajar y entregar los regalos en tan solo una noche.  El fuego que produce la quema del Nataliegu es el que le confiere esa magia. Un fuego que sólo en manos de L’Anguleru se convierte en la ilusión y la alegría de los más pequeños. La tradición del Nataliegu nos permite descubrir el porqué de la magia de L’Anguleru, sin olvidarnos así de nuestros vínculos más ancestrales“, dicen.

 

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