Publicado el: 08 Jun 2018

El silencio de Bustiello

Por José DE ARANGO

[Por las riberas del Aranguín]

Andábamos en La Arquera y Malleza rematando la sementera de la siembra del maíz cuando justo desde enfrente, salvado el valle del río Culmeneiro que desemboca en el Aranguín a la altura de La Tienda, el quince de mayo el pueblo de Bustiello, a cuatro pasos de Villamondriz de Cordovero, nos llegaban los compases de la orquesta La Estrada, también conocida como Los Panderetos, que protagonizaban la romería de San Isidro Labrador. Bustiello tenía por entonces solo dos casas habitadas, la de Tino y la de Toribio. Eran tiempos en los que todas las llousas se sembraban a maíz.
Ahora Bustiello está vacío. Es un paraje con ese silencio especial que da la arboleda frondosa. Todos sus prados están alquilados por un ganadero de Mallecina y las vacas tienen el pueblo a su disposición. Las dos caserías que un día fueron buenas productoras de maíz son una pura ruina. Y los hórreos y las paneras. Entre robles y castaños se encuentra la ermita de San Isidro, el Patrón de los labradores. Durante varias décadas no hubo ni fiesta ni misa ni nada. El bar de la romería de antaño consistía en dos pellejos de vino encima de un carro adosado a un viejo roble, que éste sí que está bien crecido como testigo histórico de lo que un día fue Bustiello.
El silencio habitual de Bustiello se volverá variopinto sonido a la una de la tarde del último domingo de mayo porque un grupo pequeño de vecinos de las parroquias de Cordovero y Mallecina han rescatado, hace dos o tres años, la conmemoración del Santo Patrón de los labradores. Se ha restaurado algo la capilla y don Jorge, el párroco de Cordovero y de ocho parroquias más del concejo de Pravia, oficiará la misa solemne en honor de San Isidro. Habrá procesión en pleno bosque y terminado el acto puramente religioso los feligreses que llevarán su comida de casa –este año habrá bollo preñao comunitario- se sentarán entre el fulecho en sana y fraternal almuerzo de hermandad.
Desde la reciente recuperación de esta fiesta de Bustiello, que se celebra casi justo en la raya que señala los límites de los concejos de Pravia y de Salas, los alcaldes de ambos municipios colaboran en el acondicionamiento de los dos accesos que tiene este núcleo deshabitado. Salas aporta materiales y Pravia la maquinara lo que permite llegar en coche desde La Estrada por territorio salense y desde Villamondriz y El Fameiro, por tierras de Pravia. El nuevo San Isidro en Bustiello es algo más que una fiesta. Es el hermanamiento y el abrazo de Pravia y Salas y aunque solo sea una vez al año, un sentimiento vecinal de que el Santo Patrón no está solo. El resto del año, silencio. El silencio total de Bustiello.

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