Publicado el: 15 Jun 2020

Arrancan las 200 expropiaciones de la carretera de Ranón-La Arena

El Principado declara la urgente ocupación de los suelos afectados, entre ellos eucaliptos, muros de piedra, portilla, árboles, prados, jardines y parte de montes

Hortensias en Ranón

Redacción / Pravia

El Principado ha dado luz verde a la expropiación de los terrenos necesarios para acometer el proyecto de ensanche y mejora de la carretera AS-318 La Arena-Ranón. Se confirma así la respuesta que a principios de este mes dio el consejero de Infraestructuras, Juan Cofiño al grupo de Ciudadanos en la Junta General de que la obra se reanudaría en breve, tras la paralización sufrida por el estado de alarma del COVID 19. Se trata de una expropiación que ha sido objeto de polémica, pues se lleva por delante muros centenarios, portillas, árboles ornamentales muy antiguos, algunas matas de las populares hortensias de Ranón y parte de jardines de esta localidad. Son cerca de doscientos los propietarios afectados, tanto de Soto del Barco como del vecino concejo de Castrillón. 80 de ellos habían presentado un recurso conjunto pidiendo la modificación del proyecto y su simplificación.

El inicio del trámite de expropiación comenzó ya en enero de 2019. Las ocupaciones afectan a suelos a lo largo de unos 5.670 metros. En su trayecto atraviesa los núcleos de La Cuesta, Ranón, Carbajal y Figueras.  El objeto es ensanchar la calzada hasta los 6,30 m de anchura, una simplificación y mejora de trazado, especialmente en algunas curvas singulares y la implantación de un sistema de drenaje eficaz, actuaciones que mejorarán notablemente las condiciones de seguridad vial del tramo aumentando la visibilidad disponible y eliminando los puntos singulares peligrosos del recorrido. Además, se eliminan unas ruinas en la intersección inicial actual mejorando la visibilidad del entorno. En la intersección final se proyecta la ejecución de una cuña de incorporación a la N-643 para realizar dicha maniobra en mejores condiciones de seguridad. Se dispondrá señalización vertical, horizontal, balizamiento y defensas en todo el tramo. Para estas expropiaciones hay un presupuesto de casi 400.000 euros.

Muchos de los residentes de estos pueblos se mostraron contrarios a este proyecto al entender que supone un “atentado ecológico y patrimonial”. Además denuncian que en su día no pudieron presentar alegaciones al proyecto, con lo que los afectados quedaron fuera de plazo. El escrito fue presentado ya a finales del mes de abril de 2019 y a finales de ese mismo año presentaron copia ante el registro municipal del Ayuntamiento de Soto del Barco. Consideran que el ensanche conlleva el derribo de cierres, edificaciones, y árboles centenarios y denuncian que esta obra cambiará totalmente la identidad del pueblo, al afectar a elementos importantes de su patrimonio, como “muros antiguos y verjas con valor artístico”.

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