Publicado el: 02 Jul 2017

Cierra el Patio Azul, un clásico de Agones

El viernes se clausuró un bar de casi medio siglo de trayectoria, que comenzó con el Juanchi y cuyas paredes albergaron bailes, partidas, grandes tertulias y reuniones de jóvenes

Bar el Patio Azul

Redacción / Pravia

El bar El Patio Azul, en Agones (Pravia) cerró este pasado viernes tras casi 50 años de trayectoria local. Empezó siendo El Juanchi y posteriormente se transformó hace 24 años en el Patio Azul. “Le decimos adiós, pero nos llevamos todo con nosotros, para contar una y otra vez a los que vengan todas las vivencias que aquí acontecieron. Ésta, que ha sido la casa de muchos, nuestra casa y la de todos. Bar, gabinete de crisis, cocina 24 horas, caja de ahorros, oficina de correos, centro neurálgico de llaves y asuntos sociales, oficina de paquetería e incluso ambulatorio…”, explican sus dueños.

Las cuatro paredes de este histórico edificio praviano albergaron de todo, con una amplia participación de todos los vecinos y clientes: “los mejores pases de baile de Aquilino, las risas de Rosina, las ruidosas partidas del mediodía al subastao, los villancicos que cantaban Severo y Guillermo, los partidos de fútbol con Manolo, Susa, Pepín, y toda la tropa, las reuniones de la chavalería, las historias y divagaciones de Fernandito, la paciencia infinita de Naves, a nuestras vecinas más salseras (Mari Luz, Mari, Aida, Amalia, Esther, Rita…), las historias y debates cualquier tarde lluviosa en la mesa de la ventana, las rancheras de Miguel Ángel, a Julianón en su moto (pasando la cesta mientras yo bailaba sevillanas, o comiendo mis mejores recetas), a Julianín el de la bahúa con sus 172.184.792.357 cigarros en el coche, el café y el periódico de César el de la bahúa, las risas de su Araceli, Eduardito y Candás, con su café siempre bien hecho, a Tino Medero siempre montando comedia con mi padre, a Casintra cantando el “Bienvenidos” de Miguel Ríos, los del café de por la mañana, los de las terraza en las noches de verano, a los que se han convertido en parte de la familia, las buenas fiestas que organizamos, Mari, Turo y los nenos, Carlos hablando atropellao, Andresín con alguna historia, Guille con Sabina y Mari Luz siempre ahí, la eterna sonrisa de Patri y Ana, nuestro Mario y nuestra Luz, a Fernando el de Lola siempre de un lado para otro con algo por hacer, los cazadores bien temprano los domingos, a Lito, sus Cristinas y Maria José, a Chus con su cigarro en la terraza, a Ramonín el del campo siempre en ruta, los maestros y maestras, el mi Fonso siempre ahí, Jose siempre toreándome con la playa, y como no, nuestra familia.”

Desde su mostrador, sus dueños vieron crecer a la juventud del pueblo y fueron testigos de tardes y noches de grandes charlas “de sentarnos a arreglar el mundo y a pensar en qué haríamos si nos tocase la lotería”.

 

Comentarios:
  1. Chony Menéndez dice:

    Perteneció a mi familia,,, yo nací en la casa de arriba hace ya50 años,,,recuerdo mis primeros años en él bar,,,sus gentes y él pueblo,,él patio azul fue un símbolo de agones,,mas tarde fue traspasado a mi madrina, una pena la verdad,

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